DESTACADO Escuchar artículo

La Vascongada: tradición y nuevos sabores para volver a estar en la mesa de los argentinos

Una marca que forma parte de la memoria de los argentinos. Su historia está vinculada a productos que estuvieron presentes durante décadas en las mesas familiares y que hoy vuelven com una nueva etapa

La Vascongada: tradición y nuevos sabores para volver a estar en la mesa de los argentinos

Una marca que forma parte de la memoria de los argentinos. Su historia está vinculada a productos que estuvieron presentes durante décadas en las mesas familiares y que hoy vuelven com una nueva etapa

Por Vanesa Lagraña

La historia de La Vascongada está vinculada a productos que estuvieron presentes durante décadas en las mesas familiares y que hoy vuelven a ocupar un lugar a partir de una nueva etapa, con la incorporación de nuevos productos y el regreso de su tradicional dulce de leche.

¿Cómo nace la historia de La Vascongada y qué significado tenía en aquella Argentina de principios del siglo XX?

La Vascongada nació en una Argentina que estaba construyendo su identidad a partir del trabajo, la inmigración y el desarrollo de las economías regionales. Desde sus comienzos, la marca estuvo asociada a la elaboración de productos de calidad, respetando recetas tradicionales y una forma de producir basada en el cuidado de las materias primas.

En aquellos años, La Vascongada representaba confianza. Era una marca que acompañaba a las familias argentinas en sus mesas y que se fue ganando un lugar en la memoria colectiva a través de generaciones. Ese mismo compromiso con la calidad y la tradición es el que seguimos honrando hoy, adaptándonos a los nuevos tiempos sin perder nuestra esencia.

¿Cuál fue el producto que marcó un antes y un después para la marca y la convirtió en un nombre tan reconocido por generaciones?

Entre los productos que marcaron la historia de La Vascongada estuvieron el delicioso yogur en vaso de vidrio, la leche, los postrecitos, los helados y el emblemático dulce de leche de la marca. Durante décadas, se convirtió en uno de esos sabores que forman parte de los recuerdos de miles de argentinos.

Hoy, ese legado nos inspira a seguir innovando. Los nuevos alfajores La Vascongada nacen justamente de esa historia: llevar el sabor de nuestro dulce de leche, elaborado con nuestra receta histórica, a una nueva experiencia de consumo, combinando tradición, calidad y una presentación pensada para las nuevas generaciones.

¿Cómo fue evolucionando la empresa a lo largo de las décadas y qué momentos considerás claves en su crecimiento?

La Vascongada supo evolucionar acompañando los cambios en los hábitos y en el consumo de los argentinos. Cada etapa de crecimiento tuvo un elemento en común: mantener la calidad como prioridad.

Si bien en un momento la marca tuvo una pausa, hoy buscamos crecer a través de la ampliación de nuestro portafolio. Incorporamos alfajores elaborados con la receta original de nuestro dulce de leche y, como una manera de volver a nuestras raíces, lanzamos nuevamente al mercado nuestro tradicional dulce de leche, ahora con tecnología actual y en potes de 400 gramos.

La incorporación de los alfajores representa una evolución natural para una marca reconocida por su dulce de leche. Nos permite llegar a nuevos consumidores y seguir construyendo historia a través de productos que conservan el ADN de La Vascongada.

¿Qué desafíos fueron los más difíciles de enfrentar en la historia de La Vascongada?

La Vascongada atravesó distintos contextos económicos, cambios en los mercados y transformaciones en los hábitos de consumo.

El mayor desafío siempre fue mantenerse vigente sin perder identidad. Creemos que la mejor manera de lograrlo es innovar respetando nuestras raíces. Por eso, tanto nuestro dulce de leche como nuestros nuevos alfajores buscan ofrecer calidad, sabor y autenticidad, valores que siempre distinguieron a la marca.

¿Qué anécdota o historia de La Vascongada refleja el espíritu de la marca?

Hay algo que se repite constantemente cuando hablamos con los consumidores: muchas personas recuerdan haber disfrutado el yogur, la leche, los postres, los helados y el dulce de leche La Vascongada en la casa de sus abuelos, en reuniones familiares o durante las meriendas de su infancia.

También hay muchas familias que formaron parte del reparto. Seguramente, si algún lector trabajó con la marca, podría incluso contarnos cuál era el número de reparto que tenía o en qué fábrica trabajaba.

Ese es, probablemente, el mejor reflejo del espíritu de la marca. Más que un producto, La Vascongada forma parte de momentos compartidos. Y hoy buscamos generar nuevos recuerdos a través de nuestros alfajores, para que las próximas generaciones también tengan una historia que contar.

Por eso también buscamos llegar a todo el país con nuestros alfajores y seleccionamos distribuidores que quieran volver a hacer historia con nosotros.

Si tuvieras que resumir en una imagen o recuerdo lo que representa La Vascongada para los argentinos, ¿cuál sería y por qué?

La imagen sería la de una mesa familiar argentina. Una mesa donde conviven distintas generaciones, donde hay conversación, afecto y sabores que unen.

En esa mesa, históricamente estuvo presente el dulce de leche La Vascongada. Y hoy también queremos que estén nuestros alfajores. Porque creemos que los productos más importantes no son solo los que se consumen, sino los que acompañan momentos que quedan para siempre en la memoria de las personas.

Ese es el verdadero significado de La Vascongada: tradición, calidad y la capacidad de seguir creando recuerdos generación tras generación.

Cuando hablamos de La Vascongada, también nos gusta recordar a Doña Chola, una de las marcas que formó parte de nuestra familia y que dejó un recuerdo muy especial en miles de hogares argentinos.

Todavía hoy hay personas que nos cuentan que la recuerdan de su infancia, de la alacena de sus abuelos o de aquellas sobremesas donde siempre había algo rico para compartir. Son esas pequeñas historias las que le dan verdadero valor a una marca y las que permanecen en el tiempo.

Doña Chola fue y sigue siendo parte de la familia de marcas de La Vascongada. Por eso, además de impulsar esta nueva etapa con los alfajores La Vascongada y el regreso de nuestro tradicional dulce de leche, también continuamos desarrollando productos bajo la marca Doña Chola, manteniendo vigente un nombre que muchas personas recuerdan con afecto.

Para nosotros, ambas marcas representan distintas etapas de una misma historia: la de una empresa argentina que, generación tras generación, supo ganarse un lugar en la mesa y en los recuerdos de tantas familias.

Agradecemos a La Vascongada por compartir su historia, sus recuerdos y los proyectos que forman parte de esta nueva etapa de la marca.

Comentarios
Volver arriba