Turismo Escuchar artículo

El turismo impulsa el crecimiento del PBI patagónico argentino

...

El turismo impulsa el crecimiento del PBI patagónico argentino

...

El turismo se consolida como uno de los motores más dinámicos de la economía patagónica. Con paisajes de fama mundial, infraestructura en expansión y una marcada identidad regional, la actividad turística ya representa entre el 9% y el 12% del Producto Bruto Interno (PBI) de las provincias del sur argentino, aportando empleo, divisas e inversiones sostenibles. La combinación de naturaleza, conectividad y profesionalización convierte al sector en un eje estratégico para el desarrollo económico y social de la región.

En los últimos años, el turismo dejó de ser un complemento estacional para convertirse en un pilar productivo. Según estimaciones oficiales y de cámaras provinciales, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego generan en conjunto más de 1.200 millones de dólares anuales en ingresos directos vinculados a la actividad. El crecimiento se explica por la diversificación de la oferta, que combina turismo de naturaleza, gastronomía, aventura, nieve, cultura y reuniones.

La ciudad de San Carlos de Bariloche continúa liderando el ranking de destinos más visitados del país después de Buenos Aires. Su aporte al PBI rionegrino ronda el 15% durante la temporada alta, con más de 1,8 millones de visitantes anuales y un efecto multiplicador que se extiende a rubros como hotelería, gastronomía, transporte, servicios y comercios.

En Santa Cruz, el Parque Nacional Los Glaciares y la localidad de El Calafate son responsables de más del 40% del movimiento turístico provincial, generando ingresos que se traducen en empleo y expansión del sector privado. A ello se suman Puerto Deseado, El Chaltén y Río Gallegos, que diversifican la propuesta con turismo de naturaleza, histórico y científico.

En Neuquén, el turismo representa ya el 10% del PBI provincial y continúa en crecimiento. Las rutas escénicas de Los 7 Lagos, Villa La Angostura, San Martín de los Andes y el auge del Camino de los Jesuitas potenciaron la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante todo el año. La provincia además apuesta a la energía y el turismo como ejes complementarios de su desarrollo, fortaleciendo su marca territorial y su conectividad aérea.

La provincia de Chubut consolidó un modelo mixto de turismo natural, cultural y científico. La Península Valdés, Patrimonio Mundial de la Humanidad, es el epicentro del turismo de fauna marina, donde el avistamiento de ballenas y pingüinos representa una fuente clave de ingresos y posicionamiento internacional. En paralelo, Esquel y Trevelin ganan protagonismo por su propuesta de montaña, nieve y enoturismo, con un impacto creciente en las economías locales.

En el extremo austral, Ushuaia y su entorno generaron una economía turística que aporta casi el 20% del PBI fueguino. Los cruceros antárticos, la temporada invernal en el Cerro Castor y los circuitos naturales como el Canal Beagle o el Parque Nacional Tierra del Fuego impulsan un flujo constante de visitantes, con una demanda sostenida de servicios y mano de obra especializada.

El sector turístico patagónico sostiene de forma directa más de 90.000 puestos de trabajo y otros 130.000 indirectos, entre hotelería, transporte, gastronomía, guías, mantenimiento, servicios y producción local. En muchas localidades pequeñas, el turismo es la principal fuente de ingresos y arraigo poblacional, evitando la migración y generando oportunidades para jóvenes y emprendedores.

La expansión del turismo en la Patagonia se apoya en inversiones en rutas, aeropuertos, conectividad aérea y energías limpias. En 2025, Aerolíneas Argentinas y compañías privadas incorporaron nuevas rutas que conectan Bariloche, Ushuaia, El Calafate y Trelew sin pasar por Buenos Aires, lo que permitió un crecimiento del 27% en arribos regionales. Además, se afianzan proyectos de turismo sustentable, con certificaciones ambientales, reciclado y preservación de áreas naturales.

El crecimiento sostenido exige mejorar la infraestructura, diversificar la oferta y promover capacitación profesional. El desafío es mantener el equilibrio entre desarrollo económico y conservación ambiental. Las provincias del sur trabajan en planes integrales que priorizan la sostenibilidad, la innovación tecnológica y la inclusión de comunidades locales.

La Patagonia demuestra que el turismo genera divisas, futuro e identidad. En cada destino, desde los glaciares hasta los lagos andinos, se consolida un modelo de desarrollo que combina naturaleza, cultura y trabajo, posicionando al sur argentino como uno de los pilares más sólidos del PBI nacional y un referente internacional en turismo responsable.

Fuente: http://eldiariodeviaje.ar/index.php/es/destinos/latinoamerica/item/4827-turismo-pbi-economia-patagonia-argentina

Comentarios
Volver arriba