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Velkan, el campeón mundial que llevó a Mortal Kombat 11 a otro nivel

Con más de 30 años de experiencia en videojuegos, Velkan se consagró campeón mundial de Mortal Kombat 11 tras ganar diez torneos consecutivos en servidores privados. Técnica, disciplina y una historia

Velkan, el campeón mundial que llevó a Mortal Kombat 11 a otro nivel

Con más de 30 años de experiencia en videojuegos, Velkan se consagró campeón mundial de Mortal Kombat 11 tras ganar diez torneos consecutivos en servidores privados. Técnica, disciplina y una historia

Hace más de tres décadas que los videojuegos forman parte de su vida. Desde los siete años, joystick en mano, Velkan construyó un camino que hoy lo ubica en lo más alto del gaming competitivo. Con 40 años y una trayectoria ininterrumpida, acaba de consagrarse campeón mundial de Mortal Kombat 11, un logro que lo posiciona entre los grandes referentes del juego a nivel internacional.

 Velkan, campeón mundial de Mortal Kombat 11

—¿Desde cuándo sos gamer?
—Hace 33 años. Empecé muy chico y a los 22 ya entré en el modo profesional. Nunca dejé de jugar. Esto siempre fue parte de mi vida.

El reconocimiento llegó tras una serie de diez torneos consecutivos, disputados en servidores privados donde solo compiten jugadores de elite. Velkan ganó todos en un mismo mes y se quedó con el primer puesto del ranking mundial.

—¿Cómo se jugó este campeonato?
—Fue todo online, en servidores privados. Ahí entran solo los que realmente tienen técnica y nivel profesional. No es abierto, se juega por invitación.

Uno de los datos que más sorprende es que, además del premio económico, Velkan recibió la oferta de un contrato con una empresa del rubro. Sin embargo, tomó una decisión poco habitual.

—Ese contrato se lo regalé al subcampeón. Yo me quedé con la compensación económica y dejé que él aproveche esa oportunidad laboral.

Romper el juego sin hacer trampa

Velkan no juega como el resto. Su diferencial está en la forma de mirar y ejecutar cada movimiento.

—Las combinaciones siguen existiendo, pero ahora son más complejas. Yo no uso los combos predeterminados del juego. Veo el combate cuadro por cuadro y armo mis propios combos con los movimientos que ya existen, aunque no estén en la lista.

Esa forma de jugar le permite “romper” el algoritmo sin modificar el juego, solo usando técnica, reflejos y experiencia.

—No toco el juego, no hago nada ilegal. Es joystick, vista y cabeza.

Scorpion, el intocable

Si hay un personaje que lo acompaña desde siempre, ese es Scorpion.

—Hace 33 años que lo uso. Es intocable. Es tan rápido como juego yo, así que muchas veces ni se llega a ver bien en pantalla.

Aun así, asegura dominar todos los personajes de la saga y también otros universos clásicos como Street Fighter, King of Fighters, Injustice, Fatal Fury y viejos beat’em up como Final Fight o Streets of Rage.

—Hoy muchos se dicen gamers, pero si no podés pasar la primera pantalla del Contra del ’86, todavía falta.

Entrenamiento, disciplina y filosofía

Velkan no entrena siempre la misma cantidad de horas. Puede jugar media hora o pasar jornadas enteras dependiendo del torneo.

—Nunca entro a competir por premios chicos. Tiene que valer la pena. Esto requiere mucha concentración y disciplina.

En cuanto al equipamiento, explica que la tecnología y la conexión a internet son claves.

—Si se corta internet, estás afuera. No hay segunda oportunidad.

Por ahora, todos los gastos salen de su bolsillo, aunque propuestas no le faltan.

—Las ofertas llegan solas. Yo no busco fama. Prefiero el éxito, que es algo que se sostiene en el tiempo.

El legado

Para Velkan, el gaming no tiene techo. Cuando ya no quedan rivales por vencer, aparece otro objetivo.

—Ahí empieza otra etapa: formar nuevos campeones.

Ese camino ya comenzó dentro de su propia familia.

—Mi hija empezó a entrenar y al otro día la metí en un torneo. Salió campeona. Lo lleva en la sangre. Mi sobrino también está empezando.

Lo que viene

Entre sus metas está completar la campaña competitiva de Mortal Kombat 1 y comenzar a organizar sus propios torneos, con buenos premios y reglas claras.

—Para un gamer no hay límite. Esto es una disciplina, una forma de vida.

Quienes quieran seguir su trabajo pueden encontrarlo en YouTube, donde comparte entrenamientos y partidas, y también sumarse a su comunidad para aprender y competir.

Velkan no busca brillar solo. Prefiere ir detrás, observar y cuidar. Tal vez ahí esté la clave de su éxito: jugar en silencio, pero ganar siempre.

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