
Un refugio para escuchar: El Aserradero abre su peña rosarina en Cosquín
Mientras el Festival Nacional de Folklore vuelve a encender la Plaza Próspero Molina y concentra la atención de miles de personas, una propuesta paralela invita a correrse del ruido y afinar el oído.
Por primera vez, El Aserradero Club Cultural desembarca en Cosquín con una peña pensada como espacio de encuentro, escucha atenta y celebración popular, lejos del escenario mayor pero en pleno corazón del movimiento folklórico.
Del 24 de enero al 1 de febrero de 2026, el histórico bar cultural de Rosario formará parte de la escena coscoína con una programación que combina música popular, actividades culturales y gastronomía regional. La peña funcionará sobre avenida San Martín 305, a pocos metros de la Plaza Próspero Molina, en una ubicación estratégica que contará con salón cerrado y espacio al aire libre, adaptándose al pulso de cada jornada y al clima serrano.
Cada enero, Cosquín se convierte en el epicentro del folklore argentino. En ese contexto, la llegada de El Aserradero propone otra forma de transitar el festival: un espacio alternativo donde la música sucede sin intermediarios, el silencio también es parte del espectáculo y el vínculo entre artistas y público se construye desde la cercanía.
Un bar cultural con historia
El Aserradero no es un nombre improvisado dentro del mapa cultural. Dirigido por Mario Chiapino, el espacio rosarino se consolidó a lo largo de los años como un referente de la música popular argentina y del folklore contemporáneo. Por su escenario pasaron artistas consagrados y nuevas generaciones, siempre bajo una identidad independiente, con programación sostenida y una fuerte impronta comunitaria.
Ese recorrido es el que ahora se traslada a Cosquín, respetando el espíritu original del lugar: encuentro real, escucha atenta y un clima donde la música se comparte más que se consume.
Artistas y encuentros
Durante las noches, la peña recibirá a figuras centrales del cancionero argentino como Peteco Carabajal, Juan Falú, Bruno Arias, Mariana Carrizo, Micaela Chauque, Emiliano Zerbini y Franco Luciani, entre otros. Las presentaciones estarán pensadas en formato íntimo, priorizando la cercanía y el diálogo directo con el público.
La propuesta se completa con actividades desde temprano. A partir de las 18, El Aserradero abrirá sus puertas con talleres, charlas, presentaciones y muestras vinculadas a la cultura popular. A las 19, habrá un streaming en vivo dedicado a recorrer las diez lunas del Festival Nacional de Folklore y a mostrar el día a día del espacio.
After folk y espíritu popular
Cuando terminan los recitales, la música no se apaga. Cada noche tendrá su Cacharpaya, un after folk protagonizado por jóvenes músicos rosarinos, donde la ronda se arma de manera espontánea y la música vuelve a circular sin horarios ni jerarquías.
Fiel a su identidad, la peña mantendrá un perfil accesible, con entradas y gastronomía de comidas regionales y parrilla a precios populares. Las entradas anticipadas pueden conseguirse en elaserradero.com.ar. Para conocer la programación completa, horarios y contenidos diarios, se puede seguir a El Aserradero Club Cultural en sus redes sociales.
En medio del bullicio festivalero, El Aserradero propone algo tan simple como necesario: un refugio para escuchar.