
Patas Oroño: 18 años de sabor y tradición en Rosario
El estudio se impregnó de un aroma irresistible antes de que comenzara la entrevista.
Por Claudio Márquez
Bastó abrir la bandeja para que todos, micrófonos y cámaras incluidos, quedaran en segundo plano. Porque hablar de Patas Oroño es hablar de fiesta, de encuentro y, sobre todo, de ganas de meterle diente a ese sándwich que te guiña desde la mesa.

Detrás de este fenómeno gastronómico está Adrián Yelín, un hombre que hace 18 años decidió que la pata no fuera solo moda, sino tradición. “Empezamos con la de ternera y con el tiempo sumamos de cerdo, catering y de todo un poco. Ojalá siga siendo un clásico, porque ya pasaron 18 años y la gente sigue eligiéndola”, cuenta mientras acomoda orgulloso las bandejas que trajeron hasta Primera Plana Rosario.
La propuesta es sencilla, pero eficaz: pata chica para 15 personas, pata grande para 30, y siempre con panes y salsas que son el complemento ideal. Chimichurri, tártara con pickles, mostaza con queso sardo… una variedad que hace imposible quedarse con una sola.
Uno de los secretos del éxito es el fileteado sin cargo, un servicio que incorporaron hace un año. “Muchos nos decían: ‘me la llevo entera pero no sé cómo cortarla’. Entonces dijimos: listo, se las mandamos ya bandejeadas, finitas, listas para comer. Rinde más y dura varios días”, explica Adrián mientras señala con una sonrisa que de la pata que hoy probamos salieron seis bandejas completas.
El negocio familiar se mantiene con la misma pasión desde sus orígenes. Gelín trabaja codo a codo con su madre, de 76 años, y con un equipo que lo acompaña desde hace décadas. “Esto no se hace si no te gusta. Yo arranqué en la gastronomía en el 95 y todavía disfruto de trabajar de lunes a lunes. Es lo mío, lo disfruto mucho”, afirma.
Además de las patas, la propuesta incluye combos para grandes celebraciones: empanadas, sandwiches de miga, pizzetines, frankfurters… todo pensado para que nadie se quede con hambre. “He hecho casamientos, bautismos, comuniones y después me toca volver a cocinar para los cumpleaños de los hijos de esas parejas. Es como crecer junto a las familias de Rosario”, recuerda con orgullo.
Cuando la fiesta lo merece —y en Rosario siempre lo merece—, el verdadero brindis se hace con un sándwich de pata de ternera en la mano. Y si no, que lo digan las cámaras y los micrófonos que hoy quedaron de lado: nadie se resiste al olorcito de Patas Oroño.
Quienes quieran probar la experiencia pueden acercarse a Bv. Oroño 3583 (casi Bv. Seguí) o comunicarse al 3415-037966. También están presentes en redes sociales como Patas Oroño en TikTok, Instagram y Facebook.
En Rosario, cuando se trata de compartir un buen momento, ya es sabido: la pata es la protagonista.