
Lo que dejo la 143º apertura de sesiones del congreso
Con una gran ausencia de la mayoría de la oposición, fundamentalmente del Kirchnerismo, el discurso transcurrió en relativa calma, salvo un cruce casi al final con el diputado radical, Facundo Manes.
Por Franco García
Como establece el artículo 63 de nuestra Constitución Nacional, ayer primero de marzo de dio la apertura de sesiones del congreso argentino, con la presencia del presidente de la nación a quien le corresponde dar cuenta del estado de la nación en términos generales. En donde
varias veces remarco que está llevando adelante el mejor plan económico de la historia y también el mejor gobierno de la historia, por encima del de Carlos Menem.
En un tono radicalmente opuesto al discurso del año pasado, el presidente Milei, comenzó con una reflexión sobre el cansancio de la gente, el mal uso de las dicotomías en la historia argentina como industria o campo, dólar caro o dólar barato, peronismo o anti peronismo.
Durante más de la primera media hora aprovecho para enumerar y hablar sobre los logros económicos, siendo algunos, el obtener el primer superávit libre de default en los últimos 123 años, el haber bajado la inflación más rápido que la convertibilidad, también se tomó unos momentos para chicanear a la oposición, al estar terminando con el curro de la política, remarco la contraria de la obra pública y la pauta que solo sirven para negociados y defensa de políticos rancios y defendió la importancia de las desregulaciones.
Luego de eso, insto a los argentinos a juzgar su gobierno por los resultados, subrayando el haber cumplido con más del 97% de las promesas de campaña en un año y tres meses de gobierno, entre ellas la baja de la inflación, la baja de los homicidios, el dejar de lado la emisión monetaria sin respaldo, la baja y desaparición de algunos impuestos, caso retenciones e impuesto país, pero que para garantizar estas mejoras a largo plazo, sabe que depende de un ordenamiento tanto jurídico como institucional. Por ende este año será nombrado como el “Año de la reconstrucción de la Argentina” y que se enviaran al congreso, al menos, doce proyectos de ley las cuales serán los cimientos de la Argentina grande.
Más cerca del cierre volvió a cuestionar al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, por la inseguridad, mando a hacer una revisión de las penas del código penal, propuso que sea la mayor de los últimos 100 años, le pidió al congreso que lo acompañe con la aprobación de un nuevo préstamo del FMI, que vino a hacer posible lo que la política dijo que era imposible, y que con o sin el acompañamiento del congreso lo va a seguir haciendo.
Dejo en evidencia que, lejos de lo que cree la oposición de estar perjudicándolo, haciéndole vacío, solo le siguen demostrando a la gente de a pie que les queda grande el rol de ser capaces de cumplir los roles para los que fueron votados. Y usando palabras del propio presidente, la historia no es lineal y ningún plan es infalible pero solo el tiempo dirá si esta es realmente la última oportunidad que tiene este país de comenzar un rumbo de estabilidad tanto económica como social.
Fuente: https://primeraplanarosario.com